Conservación
de las Poblaciones de Cetáceos en las Islas Canarias
Los
cetáceos afrontan en estos años dificultades y problemas
que comprometen la viabilidad de las poblaciones de algunas especies.
Son varios los factores que originan esta situación. Por
un lado, la caza realizada intensivamente durante más de
200 años, y por otro, la degradación progresiva
del hábitat ocupado por estos animales ha llevado a algunas
especies al borde de la extinción y otras se encuentran
en una situación muy delicada que hace difícil garantizar
su supervivencia. La caza científica, las capturas incidentales,
la disminución de los recursos pesqueros, la contaminación
química y acústica, las colisiones con el tráfico
marítimo y el alarmante aumento de todo tipo de basuras
en los óceanos parecen ser algunos de los factores, consecuencia
de las actividades humanas, que afectan negativamente a la conservación
de los cetáceos.
En
Canarias, a diferencia del resto de los Archipiélagos Macaronésicos,
los cetáceos no han sido objeto de caza comercial y las
interacciones entre actividades humanas y las poblaciones de cetáceos
han sido poco significativas desde el punto de vista de su conservación.
Sin embargo, en los últimos 10 años se ha producido
un notable desarrollo turístico en las zonas próximas
al hábitat ocupado por las ballenas y delfines, y paralelamente
han surgido nuevas actividades y ofertas de ocio. La observación
de cetáceos, el aumento del tráfico marítimo
y otras variables
ambientales dificiles de evaluar, y que probablemente interactuan,
podrían estar afectando de forma negativa a las poblaciones
de cetáceos en las Islas Canarias
Además,
el notable desarrollo turístico y económico no ha
estado acompasado con un incremento sustacial de los conocimientos
científicos sobre el tamaño de las poblaciones y
su evolución temporal. El bajo poder estadístico
asociado a los estudios de cetáceos y su alta incertidumbre,
unido a la larga vida de estos animales hace necesario que para
conocer el estado de conservación de las poblaciones y
su evolución temporal haya que realizar estudios a largo
plazo antes de poder detectar cambios significativos en los parámetros
poblacionales. Por este motivo puede suceder que el declive de
la población sea de tal magnitud que cuando se detecte
y se establezcan medidas correctoras la población sea ya
inviable.
Por
este motivo, para contribuir al mantenimiento de nuestra biodiversidad
desarrollamos diversos proyectos de investigación y divulgación
en colaboración con las instituciones autonómicas
y locales.