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Cetáceos
en Canarias
Las islas Canarias,
un archipiélago de orígen volcánico situado
en el oeste africano presenta unas peculiares características
oceanográficas y geomorfológicas que permiten la existencia
de representantes de la fauna cálida y tropical junto a elementos
propios de aguas templadas o frías. Las islas marcan el
límite sur de distribución para especies de aguas
frias y el límite norte para especies de aguas tropicales.
Hasta el momento,
aunque hay avistamientos sin documentar de delfín moteado
pantropical (Stenella attenuata) y de orca cabeza de melón
Peponocephala electra, al menos 28 especies de Cetáceos,
pertenecientes a 8 Familias han sido identificadas. Este conjunto
de especies convierten a las islas en uno de los lugares del mundo
con mayor diversidad de cetáceos y el mayor de Europa.
Las reseñas
bibliográficas sobre la presencia de ballenas y delfines
en Canarias resultan muy interesantes desde el punto de vista
historico y científico. Las primeras reseñas quizás
sean las que se recogen en un texto de Plinio sobre la
expedición del Rey Juba II (siglo I AC) a las islas, en
la que entre otras cosas y productos de interés, señala
la abundancia de ballenas que eran arrojadas a sus costas. La
evidencia de antiguos varamientos en estas islas viene dada por
el hallazgo en yacimientos aborígenes de vértebras
y costillas de grandes cetáceos así como ídolos
tallados en huesos de ballenas (Cueva de Los Idolos, La Oliva.
Fuerteventura) o colgantes confeccionados con los dientes de cachalotes
y otros cetáceos.
En la"Historia
Natural de las Islas Canarias" Viera y Clavijo
hace referencia a algunos varamientos ocurridos en el Siglo XVIII,
destacando los varamientos en masa de treinta y siete animales
en el Puerto de la Luz (Gran Canaria) en 1747, o los más
de treinta "cachalotes" acaecido en Arrecife de Lanzarote
en 1796. Webb y Berthelot en 1860 hacen referencia a un
"gran delfín desdentado" en las costas de Santa
Cruz de Tenerife, sin duda un miembro de la Familia Ziphiidae.
Desde esas referencias hay que
esperar hasta 1936 en que Richard menciona el avistamiento de
Calderones entre las islas de Tenerife y La Gomera (Richard. 1936)
Posteriormente se citan algunos varamientos de pequeños
cetáceos en Gran Canaria (Bellon. 1943), y en la misma
isla se hace referencia al varamiento de un cachalote pigmeo acaecido
en 1973 (Casinos. 1977). En los últimos 20 años
los datos sobre cetáceos provienen en su mayor parte de
los resultados de la Red Canaria de Varamientos (Vonk &
Martín 1988; Martín & Carrillo, 1992; Martín
et al 1995;Carrillo & Martín, 2000; Carrillo &
Tejedor, 2002, 2003, 2004,2005,2006; Carrillo& Ruíz.2007,2008,2009).
Investigaciones sobre
distribución y dinámica poblacional se han realizado
en la colonia residente de calderón tropical Globicephala
macrorhynchus en las aguas del SW de Tenerife (Heimnlich-Boran
1991, Martín & Montero 1993, Aguilar & Díaz
1999, Carrillo et al, 2002), sobre cachalotes Physeter macrocephalus
(André, 1998), y de los delfines mulares Tursiops truncatus
en las áreas LICs de de Gran Canaria y Tenerife (Carrillo&Martín
, 2000. Proyecto LIFE. Gobierno de Canarias- Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria; Carrillo et al. 2002. Proyecto
CETCAN. Gobierno de Canarias. Estudios anatómicos y patológicos
por la Facultad de Veterinaria de Las Palmas de Gran Canaria.
Comportamiento acústico y pautas de inmersión por
Aguilar et al .Ciencias Marinas. Universidad de La Laguna
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